Úsame bien atte. tus demonios
No dejemos que la inmensidad nos carcoma, que la batalla empiece antes de lo debido , Y contra el sentido del aire mismo; es como permitir entrar al lobo y abrirle el pecho para que vea el palpitar y el bombeo de la sangre escurriendo hasta nuestro ombligo.
Hay que detener la perfecta alevosía
de autodestrucción masiva entre el espejo y el reflejo; esa Injusta la lucha creada por demonios de cartón, sonido y penumbra.
Detengamos la tormenta llamada depresión o represión, cuando ya sabemos que la estamos invocando, con las mismas herejías de las cuales hasta sarcásticamente nos burlamos.
Detengamos la guerra de cosas que no son cosas, creamos en la verdad y en la realidad palpable , admisible, Admirable.
Démosle la despedida a la inseguridad y los murmullos estúpidos de los por que’s de la nada,
Que siempre serán de todo ...
y nadie responderá...
No dejemos que la inmensidad de los demonios caminen en contra de nosotros; Más bien dejemos que ellos nos sigan Y cuando sean necesario ... ataquen por nosotros ...
Comentarios